Fundado: 24-04-1904 Lima, 14-03-2010 / Año 106 - Nº 5500 - 4000 ejemplares

SI, ME LEVANTARE. VOLVERE JUNTO A MI PADRE
Lucas 15, 1-3.11-32
§
El perdón del Señor nos deja perplejos. Él es misericordioso con todas sus criaturas, y no hace discriminaciones. Los fariseos se disgustan porque el Señor come con pecadores. Y es que si no se alegran por el perdón del Señor, es que no aman. Hay que cambiar de mentalidad, de un modo de justicia a un modo de misericordia. Es lo que le faltó al hermano mayor del hijo pródigo, que se molesta porque el padre hace fiesta por la vuelta del hijo que "estaba muerto y ha vuelto a la vida".
§ El hijo pródigo regresa buscando la misericordia de su padre, y encuentra ese amor que todos anhelamos y que sólo lo da Dios. Tomemos un periódico actual y, ¿qué nos brinda el mundo? atractivos sensuales, cosas "bonitas," consuelos psicológicos, pero que no llenan el alma. Sólo Dios entiende al pecador, y derrama su misericordia, siempre pronta a dar la paz.
§ Doble papel que sólo Dios quiere asumir para llevar a su criatura a su "fiesta" Es la alegría del pecador perdonado. Dios engendra nuevas vidas porque "estaba muerto y ahora vive" Es la misericordia del Padre, la liberación. No es la farisaica superioridad de los "fuertes" donde hay justicia sin misericordia, y se ahoga el sentido de resurrección. Nosotros "somos pues embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros". Sólo en Cristo encontraremos el Reino de Dios.

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