Lima, 09-12-2012 / Año 108 - Nº 5644


SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO
¡Cuánto duelo y aflicción afecta al hombre moderno, tan alejado de Dios! El Bautista, gran figura del Adviento, nos indica el camino: la conversión para el perdón de los pecados, y así, preparar el camino para que el Señor pueda llegar a los corazones y llenarlos de gozo, zambullidos en la misericordia de Jesucristo.
PRIMERA LECTURA: Ba 5, 1-9
Se anuncia para Israel y para nosotros, la llegada de un mundo nuevo, recreado por Dios. Él es el protagonista y artífice de la vida.
"Jerusalén, despójate de tu vestido de luto y aflicción y vístete de gala para siempre con la gloria que Dios te da, envuélvete en el manto de la justicia de Dios y ponte como corona la gloria del Eterno, porque Dios mostrará tu esplendor a cuantos viven bajo el cielo. Dios te dará un nombre para siempre: «Paz en la justicia y Gloria en la piedad». Levántate, Jerusalén, sube a lo alto, mira hacia el oriente y contempla a tus hijos, reunidos de oriente a occidente a la voz del Santo, gozosos invocando a Dios. A pie se marcharon, conducidos por el enemigo, pero Dios te los traerá con gloria, como llevados en un trono real. Dios ha mandado que se abaje todo monte elevado y toda colina encumbrada, ha mandado rellenar los barrancos hasta aplanar el suelo, para que Israel camine con seguridad, guiado por la gloria de Dios. Ha mandado a los bosques y a los árboles aromáticos hacer sombra a Israel. Porque Dios guiará a Israel con alegría a la luz de su gloria, y le mostrará su justicia y su misericordia".
SEGUNDA LECTURA: Flp 1, 4-6.8-11
Pablo nos anima a esperar esperanzados en el Señor que viene y vendrá al final de la historia: nuestra vida debe estar en sintonía con él.
"Siempre que rezo por ustedes, lo hago con gran alegría. Porque han colaborado conmigo en la obra del evangelio, desde el primer día hasta hoy. Ésta es mi convicción: que si Dios ha inaugurado entre ustedes una obra buena, la llevará a feliz término hasta el Día de Cristo Jesús. Dios es testigo que a todos ustedes los quiero entrañablemente en Cristo Jesús. Y ésta es mi oración: que el amor de ustedes siga creciendo más y más en conocimiento y sensibilidad para todo. Así llegarán ustedes al día de Cristo limpios e irreprochables, colmados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, para gloria y alabanza de Dios".
LECTIO DIVINA: Lc 3, 1-6
La llegada del Hijo de Dios es en un momento histórico de la humanidad y una realidad concreta. Juan Bautista la preparará convenientemente.
"En el año quince del  reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de lturea y Traconítide, y Lisanias virrey de Abilene, bajo el pontificado de los sumos sacerdotes Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, que estaba en el desierto. Comenzó entonces a recorrer la región del Jordán, predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados, como está escrito en el libro del profeta Isaías: «Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo áspero se iguale. Y todos verán la salvación de Dios»".
PREGUNTAS:
1. ¿Qué IDEA TIENES SOBRE JUAN EL BAUTISTA?
2. ¿QUÉ SIGNIFICA: "BAUTISMO PARA LA CONVERSIÓN DE LOS PECADOS"?   
3. ¿CÓMO PREPARARNOS A LA PRIMERA VENIDA DEL MESÍAS PROMETIDO?
PILDORITA SALUDABLE
Ecl 4, 27: "No te humilles delante de un insensato, pero no resistas a los que gobiernan".

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