Fundado: 24-04-1904 Lima, 17-02-2013 / Año 108 - Nº 5654 - 4000 ejemplares

¡SIN QUERER, QUERIENDO!
Muchas veces le echamos la culpa a la "tentación", siendo nosotros mismos los TENTADORES. Esto sucede cuando NOS EXPONEMOS A LA OCASIÓN. Ya lo dice el refrán: "La ocasión hace al ladrón", O los otros dichos: "Quien se expone cae". Yendo al grano. Si nos entretenemos voluntariamente en imaginaciones morbosas, en pornografías, etc. todo esto constituirá el material para que nuestra imaginación, "la loca de casa", componga nuevas "tentaciones". Entonces, no será el diablo quien nos las sugiera, sino que seremos nosotros mismos.
¿Qué entendemos por tentación? Etimológicamente, TENTACIÓN viene de los verbos latinos: "Tentare", "Temptare" = Tentar, tocar, palpar, tantear, sondear, probar, sentir, ensayar, experimentar, solicitar, inducir, instigar, seducir, excitar, examinar, tratar de saber. Lo definimos como el impulso que excita a hacer algo. La instigación a cometer actos poco juiciosos.
EN LA BIBLIA, tiene 2 sentidos. Cuando viene de Dios, se la llama PRUEBA. Su finalidad es purificar, acrecentar y fortalecer la religiosidad y la entrega del hombre a Dios (Ex 16, 4; 20, 20; Dt 8, 2; Jue 2, 22). Así, las pruebas de Adán de no comer el fruto; la de Abraham, de sacrificar a su hijo Isaac; la de Job, en su sufrimiento; las pruebas al pueblo en el desierto, etc.
Viene del demonio, cuando induce al mal para que el hombre abandone el bien, la vida religiosa y su perseverancia, hasta llegar a RENEGAR DE DIOS (Gn 3, 1ss; Job; Mt 4, 1ss; Lc 8, 13; Jn 12, 31). Se la conoce también como la tentación del mundo (Jn 12, 16) o de la concupiscencia de las propias pasiones (Rm 7, 8; St 1, 14).
Dios no tienta; permite la tentación hasta cierto límite: "no seremos tentados, probados más allá de nuestras fuerzas" (1Co 10, 13; 2Pe 2, 9). Superada la prueba, la fe se fortalece y crece. Por ello, Jesús nos enseña a pedir al Padre Dios NO que nos libre de la tentación, SINO que NO nos deje caer en ella (Mt 6, 13).
También el hombre puede tentar a Dios, con la desconfianza en su omnipotencia, en su amor, en su fidelidad y providencia. Es una protesta, una inconformidad con el actuar de Dios que se expresa "pidiéndole cuentas", murmurando de él, o exigiéndole milagros (Ex 17, 17; Sal 95, 9; Jn 6, 41.43.52).
TENTACIONES DE JESÚS. Jesús fue probado a lo largo de toda su vida (Mt 4, 1ss; 16, 23; 24, 21; 27, 42; Mc 13, 14-23; 15, 30; Lc 21, 20-24). Tras los 40 días de ayuno fue tentado por primera vez por Satanás (diablo, demonio, adversario, enemigo, el que acusa) queriendo desviarlo del camino de Dios y del cumplimiento de su misión: "El Espíritu me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia de Señor" (Lc 4, 18-19).
NOSOTROS TAMBIÉN SEREMOS TENTADOS. Y Jesús, en sus apóstoles, nos enseña a vencerlas: "Velad y orad, para que no caigáis en tentación: que el espíritu está pronto, pero la carne es débil" (Lc 26, 41). ¿LO SABIAS?

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