Lima, 16-06-2013 / Año 109 - Nº 5671

La realidad es que todos somos pecadores. Más de una vez le fallamos a Dios, no obstante conociendo su gratuita paternidad para con nosotros: "Nos envió lo mejor que tenía, SU HIJO, no para juzgamos, sino PARA SALVARNOS. Lo importante es que, ante su misericordia, reconozcamos como David que "Hemos pecado contra el Señor, nuestro Dios y Padre"
PRIMERA LECTURA: 2S 12, 7-10.13
Samuel nos cuestiona, como al rey David, nuestro proceder frente a Dios y a la vida; no obstante, siempre nos ofrece la misericordia de Dios que perdona.
"En aquellos días dijo el profeta Natán al rey David: «Así dice el Señor, Dios de Israel: 'Yo te ungí rey de Israel, te libré de las manos de Saúl, te entregué la casa de Israel y la de Judá y, por si fuera poco, pienso darte otro tanto. ¿Por qué has desperdiciado tú la palabra del Señor, haciendo lo que a él le parece mal? Mataste a espada a Urías, el hitita, y te quedaste con su mujer. Pues bien, la espada no se apartará nunca de tu casa; por haberme despreciado, quedándote con la mujer de Urías'». David respondió a Natán: «¡He pecado contra el Señor!» Natán le dijo: «El Señor ha perdonado ya tu pecado: no morirás»".
SEGUNDA LECTURA: Ga 2, 16.19-21
Pablo nos llama a acoger la gracia de Dios que viene a través de Cristo, quien, puesto en cruz, trajo salvación y liberación para el hombre frente a toda ley que esclaviza y mata.
"Hermanos: sabemos que el hombre no se justifica por cumplir la ley, sino por creer en Cristo Jesús. Por eso, hemos creído en Cristo Jesús, para ser justificados por la fe de Cristo y no por cumplir la ley. Porque el hombre no se justifica por cumplirla ley. Para la ley yo estoy muerto, porque la ley me ha dado muerte, a fin de vivir para Dios. Estoy crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí. Y, mientras vivo en esta carne, vivo de la fe en el Hijo de Dios, quien me amó hasta entregarse por mí. Yo no anulo la gracia de Dios. Pero, si la justificación se alcanzara por la ley, la muerte de Cristo sería inútil".
PILDORITA SALUDABLE

Ecl 6, 7: "Si consigues un amigo, ponlo a prueba; no confíes demasiado pronto en él"

No hay comentarios: