Lima, 05-01-2014 / Año 110 - Nº 5700

Las estrellas están en el firmamento. Muchos las ven e incluso las admiran. Pero otros, no gozan de la particular belleza de un cielo estrellado. La estrella del cristiano es Jesús. La inmensa luz de Dios, su Estrella que es Cristo, sigue quebrando la oscuridad de la injusticia, la avaricia y el egoísmo... mediante hombres y mujeres de buena voluntad. Siguen a la Estrella y son "Estrellas" para el bien de sus hermanos
PRIMERA LECTURA: Is 60, 1-6
La perspectiva de la salvación no tiene fronteras, se dirige a todos los hombres. Se nos invita a alegrarnos porque Dios tiene corazón grande y no excluye a nadie.
"¡Levántate, brilla, Jerusalén, que llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti! Mira; las tinieblas cubren la tierra y la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, su gloria aparecerá sobre ti. Y caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora. Levanta la vista en torno, mira: todos se han reunido, vienen hacia ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Al ver esto, te pondrás radiante de alegría; palpitará y se emocionará tu corazón, cuando vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos, de dromedarios de Madián y de Efá. Vienen todos de Saba, trayendo incienso y oro, y proclamando las alabanzas del Señor".
SEGUNDA LECTURA: Ef 3, 2-3a.5-6
La revelación del amor de Dios, una gracia mostrada en la persona de Jesús de Nazaret, y esta dirigida a todos sin excepción, pudiendo incorporarse al proyecto único de Dios.
"Hermanos: Seguramente han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado a favor de ustedes. Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus apóstoles y profetas: que también los otros pueblos comparten la misma herencia, son miembros del mismo cuerpo y partícipes de la promesa en Jesucristo por medio del Evangelio".

Eclo 6, 36: "Fíjate en quien tiene inteligencia; madruga a buscarlo y acude a su casa con frecuencia"

EPIFANÍA = La Luz de Su Revelación ilumina a todos los de ayer, los de hoy y los de siempre

Había un hombre tan flaco, TAN FLACO, que carecía del DEDO GORDO DEL PIE

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